Concordia… ¿qué concordia?

 A CONTRACORRIENTE

Al parecer, según el Gobierno, es la hora de la concordia y no de la confrontación. Esa sería la justificación última de los indultos a los condenados por la sedición del 1 de octubre y por malversación de fondos.

Teniendo en cuenta que, según la RAE, concordia es el “acuerdo o armonía entre personas o cosas”, ¿de qué acuerdo se habla?

El actual Gobierno no se ha caracterizado precisamente por armonizar contrarios ni ser proclive a la conciliación de posturas opuestas, con leyes excluyentes que demonizan a la oposición política y que ven delitos de odio en todo lo que no esté de acuerdo con sus postulados. ¿Va a ser dialogante, por consiguiente, sólo con los sediciosos?

La otra cuestión controvertida es el mismo concepto de diálogo que habría de llevar en este momento a prescindir de las propias convicciones para lograr un acuerdo. ¿Quién de los dos interlocutores está dispuesto a hacerlo?

No parece que sean precisamente los independentistas quienes se bajen del  caballo, pues ya han puesto como condiciones innegociables de la mesa de diálogo la amnistía y el referéndum (ilegal) de autodeterminación.

En estas circunstancias, cabe pensar que no estamos hablando de concordia sino de rendición gubernamental, que es lo que pretenden los separatistas con sus posiciones irrenunciables.

Por todo lo expuesto, no cabe ser nada optimista ante la mesa de diálogo, pese a una retórica buenista y que, tal como están planteadas las cosas, la cuestión pasa por una alternativa entre la concordia, por una parte, y la ley, por otra. Una opción que a todas luces resulta imposible.  

Enrique Arias Vega

Comparteix la notícia...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

DESTACAT 18/06/2021| El 26 de juny ja no serà obligatòria la mascareta en exteriors