El pasado miércoles, dos jurados diferentes eligieron a los que serán los carteles oficiales anunciadores de las dos fiestas patronales de El Campello, dedicadas a la Virgen del Carmen (en julio), y las de Moros y Cristianos que se celebran en octubre, en honor a la Mare de Deu dels Desemparats.
En la sala plurifuncional de la Casa de Cultura, el jurado de carteles para las fiestas de la Virgen del Carmen estuvo presidido por el alcalde Juanjo Berenguer, al que acompañaron para tomar la decisión Marisa Navarro, concejala de Fiestas y Tradiciones; María Jesús Bernabeu, concejala; Laia García, concejala; Carmen Varó Marco, secretaría de la Cofradía de Pescadores de El Campello; y los artistas Lucía Sol Spinelli Capel, Pedro Coiro Rodríguez y Francisco Gracia Terol. Actuó de secretaria Miriam Gilabert López, jefa del servicio de Cultura y Fiestas del Ayuntamiento.
Al concurso se presentaron un total de 22 obras, todas ellas admitidas al estimar que cumplían los requisitos establecidos en las bases del concurso, y el jurado votó como ganador de la convocatoria el cartel presentado por Tomás Pérez Pérez, titulado “El mantell de la mar”. La cuantía es de 1.000 euros. La obra será el cartel y la portada del programa de mano de las fiestas en honor a la Virgen del Carmen de este año. La inspiración a Tomás Pérez le viene por doble vía: aunque nació en Albatera, reside actualmente en El Campello, donde se venera a esta Virgen, y su familia es originaria de La Línea de la Concepción, municipio gaditano que también tiene a la Virgen del Carmen como patrona.

La propuesta ganadora plantea una imagen simbólica y contemporánea de la Mare de Déu del Carme a través de una forma central que puede leerse al mismo tiempo como manto mariano, vela y ola mediterránea. El cartel busca transmitir protección, serenidad, espiritualidad y vínculo con la tradición marinera de El Campello, utilizando un lenguaje visual limpio, elegante y evocador. La composición se apoya en una estética gráfica de inspiración serigráfica, con una paleta luminosa de azules, arenas y marfiles, y una presencia sutil del mar y de las embarcaciones como referencia a la identidad pesquera y costera de la localidad.
CARTEL DE MOROS Y CRISTIANOS
En lo que respecta a las fiestas de Moros y Cristianos, también bajo la presidencia del alcalde Juanjo Berenguer, el jurado integrado por Marisa Navarro, concejala de Fiestas y Tradiciones; María Jesús Bernabeu, concejala; Laia García, concejala; Alejandra Sánchez Ferrer, secretaria de la Junta Festera de Moros i Cristians del Campello; Dolores Ferrer López, vocal de la misma Junta Festera, y los artistas Lucía Sol Spinelli Capel, Pedro Coiro Rodríguez y Francisco Gracia Tero, decidieron dar como ganadora la propuesta presentada por Juan Diego Ingelmo Benavente, con el lema «Junts«, que obtiene la cuantía de 1.000 euros.
A este concurso se presentaron 23 obras (todas admitidas), y cuatro de ellas simultáneamente al cartel en la categoría de “Autor Local”, entre las que fue elegida la obra presentada por Carla Dumesnil Palacios el lema «Traçat de Festa«, que ganó los 400 euros de la convocatoria.
Juan Diego Ingelmo Benavente es de Burriana, y explica que «Junts” presenta las fiestas de un modo “limpio, sintético y muy dinámico”. Los personajes, una cristiana y un moro, surgen a modo de ola del mar que baña El Campello. Las naves moras amenazan la Torre de la Illeta que se defiende haciendo gala de su estandarte cristiano, pero la imagen no transmite enfrentamiento sino comunión, simbiosis: los dos bandos forman parte de la misma ola y danzan al mismo ritmo, expresando la unión y la hermandad de todo un pueblo que se transforma en estos días para ofrecer al visitante sus mejores galas.
Por su parte, el cartel de Carla Dumesnil Palacios el lema «Traçat de Festa«, es una propuesta que “nace del deseo de reunir en un solo trazo todo lo que hace únicas las fiestas de Moros y Cristianos de El Campello. El contorno del mapa del pueblo actúa como marco y como abrazo: una forma reconocible que cualquier campellero lleva grabada en el corazón y que aquí se convierte en escenario de todo lo que nos define como pueblo festero.
Dentro de ese trazo convive la Torre, vigía silenciosa que ha contemplado siglos de historia y que hoy sigue siendo el símbolo más reconocible de nuestra identidad. Junto a ella, el desembarco, ese momento único y espectacular en el que el mar se convierte en protagonista y la playa se llena de color, pólvora y emoción, recordándonos que nuestras fiestas tienen una raíz viva y singular que pocas poblaciones pueden presumir. Pero, las fiestas de El Campello no se entienden sin su música. Los instrumentos representados en el cartel son un guiño a todas las orquestas y bandas que año tras año ponen el alma sonora a nuestras calles, esos ritmos que se te meten dentro y que, aunque pasen meses, siguen resonando en la memoria.
Los dos bailarines rinden homenaje a la dansà, “ese baile tan nuestro que tiene la virtud de reunir a todo el pueblo sin distinción: mayores y jóvenes, moros y cristianos, locales y visitantes”, dice la autora. Y presidiendo la escena, la iglesia, porque es en su plaza donde el pregón da el pistoletazo de salida a los días más esperados del año “y donde uno siente, quizás más que en ningún otro momento, el orgullo de ser festero”.





