Tribuna de opinión del Presidente de la Federació de Fogueres de Sant Joan, David Olivares Cortés.
Fogueres, una Festa de todos y para todos
La ciudad se prepara para la semana más bonita del año. Alicante está lista para disfrutar de les Fogueres de Sant Joan 2026.
Es la traca final de un completo ( y complejo) año de trabajo. 365 días en los que más de catorce mil foguerers y barraquers han dedicado muchas horas para que sus asociaciones tengan las mejores fogueres y portalàs, para que la música recorra las calles y plazas con miles de músicos y para que vecinos y visitantes vivan unos días únicos.
Nosotros, quienes amamos y sentimos esta locura llamada Fogueres, somos muy conscientes de todo lo que significa trabajar para ellas. Una responsabilidad enorme (que asumimos de forma altruista) en la que, por suerte, no estamos solos.
Somos una fiesta abierta e integradora. Les Fogueres de Sant Joan siempre han sido punto de encuentro. Las comisiones son pequeños agentes socializadores que llenan de vida los diferentes rincones de la ciudad a través de las actividades que realizan. Nos gusta decir que son una fiesta que se vive en la calle, y así debe seguir siendo.
Casi cien años de vida avalan esa fuerza social de les Fogueres, pero también su fuerza económica. Y no sólo durante el mes de junio.
El impacto que tienen las fiestas oficiales de Alicante sobre sus sectores hostelero, hotelero y de ocio es innegable. Reservas en restaurantes y cafeterías, ventas directas, pernoctaciones o incluso desplazamientos en transporte público. La demanda de todos los servicios se multiplica exponencialmente. Son cifras objetivas de las que a partir del 25 de junio haremos balance con satisfacción y felicidad.
Es por ello que, cuando desde la Federació de les Fogueres de Sant Joan pedimos más colaboración lo hacemos de forma consciente y con un único objetivo: hacer crecer nuestra fiesta. Los festeros sólo queremos las mejores Fogueres posibles y para eso necesitamos la ayuda de todos. No se trata de restar sino de sumar, de crecer, mejorar, evolucionar, y colaborar para que Alicante sea esa ciudad que todo el mundo quiere visitar.
Porque les Fogueres no pertenecen únicamente a quienes las organizan. Son patrimonio emocional de toda Alicante. Y cuanto más capaces seamos de sumar esfuerzos, más fuerte será una fiesta que, camino ya de su centenario, sigue demostrando que es una de las mejores cartas de presentación de nuestra ciudad ante el mundo.
