La colección, donada por Cristóbal González, permite acercarse a uno de los episodios más singulares de la economía durante la Guerra Civil.
El Museo Dámaso Navarro incorpora una nueva pieza a su vitrina de donaciones gracias a la colaboración de vecinos y vecinas. En esta ocasión se trata de un curioso conjunto de sellos moneda de la II República, una singular muestra de papel moneda emitida durante los últimos años de la Guerra Civil española y vinculada directamente a la historia de la comarca.
La colección han sido donada por el petrerense Cristóbal González García, quien adquirió varios ejemplares en 2024 y decidió incorporarlos a los fondos del museo para que pudieran ser conocidos y disfrutados por toda la ciudadanía.
Los sellos moneda tienen su origen en la escasez de metales y materias primas que sufrió el Gobierno de la República durante la Guerra Civil. Ante la falta de moneda fraccionaria, a finales de 1937 se autorizó de manera provisional la utilización de sellos de correos y timbres móviles como moneda de curso legal, montados sobre discos de cartón y sellados con el escudo republicano.
La vinculación de estas piezas con el territorio resulta especialmente relevante. En mayo de 1938, ante el avance de las tropas sublevadas, la Factoría C de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre fue trasladada desde Castellón hasta la localidad vecina de Aspe, donde se acuñaron muchas de estas emisiones monetarias destinadas a paliar la falta de efectivo en circulación.
Los ejemplares expuestos proceden precisamente de Aspe. Se trata de discos de cartón de color rojo ladrillo sobre los que se adhieren sellos emitidos entre 1931 y 1938, pertenecientes a diferentes series de la II República. En el reverso conservan impreso el escudo republicano rodeado por una orla circular. Su estado de conservación es muy bueno, lo que permite apreciar con claridad tanto los sellos como los elementos gráficos originales.
Esta nueva incorporación constituye un excelente ejemplo de cómo las donaciones particulares contribuyen a enriquecer el patrimonio local y a preservar objetos que ayudan a comprender episodios históricos de especial relevancia.
La vitrina de donaciones del museo tiene precisamente como objetivo poner en valor la generosidad de vecinos y vecinas que, mediante la cesión de piezas, documentos y objetos de interés histórico, contribuyen a ampliar y mejorar el conocimiento del pasado de Petrer y de su entorno.



