Representantes de la Diócesis de Segorbe-Castellón, de la Diputación Provincial de Castellón y de la Generalitat Valenciana visitaron ayer el Santuario de Sant Joan de Penyagolosa, en Vistabella del Maestrat, para comprobar el avance de las obras destinadas a dotar al complejo de los suministros de agua potable, energía eléctrica y fibra óptica, una actuación imprescindible para culminar el proceso de rehabilitación del emblemático enclave.
En la visita participaron el diputado provincial de Cultura, Alejandro Clausell; la directora general de Patrimonio Cultural de la Generalitat Valenciana, Blanca Camarena; el Vicario General de la Diócesis, D. Javier Aparici; y el administrador diocesano, Tico Gómez, en representación de las tres instituciones que colaboran en la recuperación del Santuario.
La actuación que se está ejecutando contempla el tendido de las infraestructuras necesarias para hacer llegar al Santuario los servicios de agua, electricidad y fibra óptica a través de un trazado de cerca de diez kilómetros. En estos momentos, la zanja se encuentra prácticamente ejecutada y ya ha comenzado la instalación de parte de las conducciones y canalizaciones. Los trabajos se desarrollan bajo la correspondiente supervisión arqueológica, dada la relevancia patrimonial y el entorno en el que se interviene.
La visita permitió también recorrer las instalaciones para conocer el estado de las obras de rehabilitación del edificio, impulsadas por la Diócesis de Segorbe-Castellón con la financiación de la Diputación Provincial de Castellón y de la Conselleria de Educación, Cultura, Universidades de la Generalitat Valenciana. El proyecto permitirá recuperar este histórico conjunto como hospedería, respetando y poniendo en valor su extraordinario patrimonio arquitectónico y cultural.
Durante el recorrido, el arquitecto diocesano, Ángel Albert, así como David Montolio, de la Delegación Diocesana de Patrimonio explicaron las principales intervenciones realizadas hasta la fecha para la rehabilitación del complejo.
Asimismo, el encuentro sirvió para coordinar las actuaciones pendientes entre las diferentes administraciones implicadas, con el objetivo de avanzar de manera conjunta hacia la puesta en funcionamiento del Santuario en el menor plazo posible. Aunque todavía no es posible fijar una fecha concreta para su apertura, todas las partes continúan trabajando para hacer realidad cuanto antes la recuperación de este espacio de especial valor espiritual, histórico y patrimonial para la provincia de Castellón y para la Diócesis de Segorbe-Castellón.







