Neil Tennant y Chris Lowe han ofrecido un concierto para el recuerdo que ha repasado más de cuarenta años de carrera.
El mítico dúo británico Pet Shop Boys ha congregado esta noche a 10.000 personas en el Roig Arena con un espectáculo que ha repasado algunos de los temas más icónicos de una trayectoria que supera los cuarenta años y que les ha convertido en una de las formaciones más influyentes de la historia del synth-pop.
Neil Tennant y Chris Lowe han hecho su aparición sobre el escenario al ritmo de “Suburbia”, una de las canciones más emblemáticas de su repertorio, cuya reflexión sobre las tensiones ocultas bajo la aparente tranquilidad de la vida suburbana ha marcado el arranque de una noche cargada de nostalgia, baile y emoción. A continuación, han sonado “Can You Forgive Her?” y “Opportunities (Let’s Make Lots of Money)”, la afilada sátira el materialismo que continúa siendo uno de los temas más reconocibles de la banda.
Uno de los primeros momentos álgidos del concierto ha llegado con el célebre medley que fusiona “Where the Streets Have No Name” con “I Can’t Take My Eyes Off You”, una de las reinterpretaciones más celebradas de la carrera de Pet Shop Boys. La velada ha continuado con canciones como “Rent”, una sofisticada composición que juega con la ambigüedad entre el amor, la dependencia económica y las relaciones de poder, o “Domino Dancing”, uno de los mayores éxitos internacionales del dúo. Tampoco ha faltado “New York City Boy”, que ha aportado al repertorio su inconfundible espíritu festivo y su homenaje a la cultura de club que tanto ha influido en el universo creativo de la formación británica.
Uno de los momentos más emotivos de la noche ha llegado con la interpretación de “Always on My Mind”, que ha extendido el aura nostálgica y melancólica por todo el recinto, generando una de las ovaciones más prolongadas de la velada.
Para la recta final del concierto, el dúo ha reservado algunos de los himnos más queridos por sus seguidores. “Go West”, convertida en una celebración colectiva del optimismo, ha hecho cantar al unísono a todo el recinto, mientras que “It’s a Sin”, uno de los grandes clásicos de la banda, ha puesto sobre el escenario una de las composiciones más intensas y personales de Neil Tennant.
Tras abandonar momentáneamente el escenario, Pet Shop Boys ha regresado para interpretar un bis formado por “West End Girls”, una de las piezas fundamentales de la historia del pop británico, y “Being Boring”, elegida para cerrar una noche que ha servido para confirmar la extraordinaria vigencia de un grupo que, cuarenta años después, continúa conquistando escenarios.






