Esta iniciativa conectará destinos, empresas, visitantes y ciudadanía en un ecosistema digital orientado a mejorar la toma de decisiones, la accesibilidad, la sostenibilidad y la experiencia turística.
La Diputación de Alicante impulsa Smart Costa Blanca 2.0, un proyecto que permitirá avanzar en la digitalización de la gestión turística de la provincia y dotar a los destinos de nuevas herramientas para analizar información, optimizar la planificación y tomar decisiones basadas en datos.
La iniciativa, financiada con fondos europeos Next Generation EU en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, se enmarca en el desarrollo de la Plataforma Inteligente de Destinos Alicante, concebida como una infraestructura digital pública para conectar a destinos, empresas, visitantes y ciudadanía en un entorno común de información y servicios.
Smart Costa Blanca 2.0 permitirá integrar y analizar datos turísticos para mejorar la gestión del destino, reforzar la coordinación entre municipios y facilitar una visión provincial más completa. El proyecto incorpora soluciones orientadas a la inteligencia turística, la sostenibilidad, la accesibilidad universal, la formación de agentes turísticos y la mejora de la experiencia del visitante.
Entre las herramientas previstas se incluyen funcionalidades como la medición de la huella de carbono, soluciones de accesibilidad universal, una plataforma de formación online, sistemas para el seguimiento de aparcamientos y saturación de espacios, consultoría GIS y equipos vinculados al ciclo del agua y el cambio climático.
Uno de los elementos destacados será Smart Water Costa Blanca 2.0, una plataforma orientada a integrar información sobre recursos hídricos, riesgos climáticos e indicadores territoriales. Esta solución permitirá aportar una visión común a escala provincial y facilitar a los municipios información útil para la planificación, la prevención de riesgos y la gestión sostenible del territorio.
El proyecto generará beneficios para distintos perfiles. Los municipios dispondrán de herramientas para mejorar la toma de decisiones y la planificación turística; las empresas podrán acceder a información útil para reforzar su competitividad; la ciudadanía se beneficiará de una gestión turística más sostenible y transparente; y los visitantes podrán contar en el futuro con servicios digitales más personalizados, accesibles y adaptados a sus necesidades.



