El espacio, impulsado por la Fundación Santo Cáliz en colaboración con el Ayuntamiento de València, ha recibido a personas procedentes de un centenar de países desde su inauguración
El Centro de Recepción de Visitantes de l’Almodí ha superado los 50.000 visitantes a un mes de la clausura del III Año Jubilar, con 50.079 personas registradas hasta el domingo 27 de septiembre. El espacio, inaugurado el 21 de octubre de 2025, ha recibido visitantes procedentes de un centenar de países.
El centro es fruto de un convenio entre la Fundación Santo Cáliz y el Ayuntamiento de València para adaptar el edificio histórico de l’Almodí. Ni la edición de 2015, por falta de tiempo, ni la de 2020, marcada por la pandemia, contaron con un punto de acogida similar para turistas y peregrinos.
Durante estos meses, el espacio ha acogido a grupos del ámbito educativo, universitario y asociativo, así como a colectivos de personas con discapacidad auditiva, intelectual y daño cerebral adquirido. En cuanto a la procedencia de los visitantes extranjeros, encabezan la lista Italia, Alemania, Estados Unidos, Francia y Reino Unido. A ello se suma una elevada participación del público local.
El programa expositivo del centro se centra en la València del siglo XV, periodo en el que el Santo Cáliz llegó a la ciudad. El recorrido se ha complementado a lo largo del año con un congreso internacional, celebrado en diciembre de 2025, y con un ciclo de conciertos dedicado a recuperar patrimonio musical. Durante el mes de octubre está prevista una agenda de actividades hasta la clausura oficial del Año Jubilar.
El presidente de la Fundación Santo Cáliz, Carlos Alfonso, ha señalado que superar las 50.000 visitas “es una magnífica evidencia del interés que despierta el Santo Cáliz entre quienes visitan València y confirma la importancia de seguir difundiendo su historia, pero también de impulsar la investigación y el conocimiento de todo cuanto lo rodea”. Alfonso ha añadido que esta tarea “no puede descansar únicamente en las administraciones públicas” y que requiere “una verdadera colaboración público-privada y una sociedad civil consciente de su responsabilidad en la conservación y difusión de nuestro patrimonio”.
