València conmemora el tercer centenario del nacimiento del pintor valenciano José Vergara

El Museo de la Ciudad acoge hasta el próximo 6 de septiembre la exposición “José Vergara Gimeno (1726-1799). Pintura, fama y fortuna”, comisariada por David Gimilio, responsable de las colecciones del Museo de Bellas Artes de València.


El Ayuntamiento de València ha presentado hoy su nueva apuesta expositiva para este año: “José Vergara Gimeno (1726-1799). Pintura, fama y fortuna”, organizada con motivo del tercer centenario del nacimiento del célebre pintor valenciano y disponible hasta el próximo 6 de septiembre en el Museo de la Ciudad. El acto ha contado con la participación del concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno; de la directora del Museo de la Ciudad, Marta López Ricarte; y del comisario de la muestra, David Gimilio, responsable igualmente de las colecciones del Museo de Bellas Artes de València.

A través de una cuidada selección de lienzos, bocetos y dibujos, la exposición propone un recorrido por la obra de uno de los grandes maestros del siglo XVIII, en el que destaca su papel en la creación de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos y en la consolidación del academicismo artístico en València. En concreto, la muestra reúne un total de 85 obras de instituciones como el Museo de la Ciudad, la Casa Museo Benlliure, el Museo de Bellas Artes de València, el Museo de Zaragoza, la Fundación Bancaja, el Museo Nacional del Prado o el Museo Arqueológico Nacional, así como de diversas colecciones particulares.

“Uno de los principales nombres del arte en València, Vergara dejó a su muerte un legado patrimonial de excepcional valor, especialmente en el ámbito eclesiástico, que hoy ponemos al alcance de todos los valencianos”, ha manifestado José Luis Moreno. “Desde el Ayuntamiento, invitamos a la ciudadanía a redescubrir una figura tan fundamental como injustamente olvidada, cuya producción artística no sólo decoró y sigue viva en numerosos muros y bóvedas de nuestra geografía, sino que también contribuyó a cimentar la tradición académica en la pintura valenciana y dejó una huella indeleble en las generaciones venideras”.

“Desde el Museo de la Ciudad, trabajamos con un objetivo muy claro: acercar al público la obra de artistas valencianos o vinculados a nuestra ciudad y, con ella, una parte esencial de nuestro patrimonio artístico. Esta exposición, al igual que las dedicadas anteriormente a José Manaut o a Manuel Benedito, entre otras, nace precisamente de ese compromiso”, ha manifestado la directora del museo y coordinadora de la muestra, Marta López, quien ha agradecido “la colaboración y generosidad de todos los prestadores de obras, sin cuya confianza no habría sido posible reunir este conjunto excepcional que hoy presentamos al público”.

“La conmemoración de esta destacada efeméride constituye una oportunidad perfecta para profundizar en una de las figuras más relevantes del panorama artístico valenciano del siglo XVIII y para devolverle al lugar que le corresponde en la Historia”, ha explicado el comisario de la exposición, David Gimilio. “Artista preacadémico de raíz tardobarroca, Vergara marcó este periodo a través de un gran número de pinturas al óleo y al fresco, y renovó la estética de las nuevas iglesias valencianas con un concepto clasicista, refinado y académico que se impuso hasta bien entrado el siglo XIX, gracias a sus discípulos y seguidores”.

Figura destacada de la pintura valenciana del siglo XVIII

José Vergara fue uno de los máximos exponentes de la pintura valenciana del siglo XVIII. Nacido en 1726 en el seno de una familia de artistas, desarrolló su obra en un momento de transición artística, cuando el barroco tardío evolucionaba hacia formas más académicas y clasicistas. Pintor de referencia y hombre ilustrado, su producción, centrada principalmente en la pintura religiosa y decorativa, transitó desde el tardobarroco hacia un clasicismo equilibrado, en sintonía con los gustos cambiantes de la época, en la que destacó por la elegancia del dibujo, la serenidad de sus composiciones y por una notable sensibilidad cromática.

A lo largo de su carrera, José Vergara se especializó en la pintura religiosa, y realizó numerosos frescos y lienzos para iglesias y conventos valencianos. Entre sus trabajos más destacados se encuentran las pinturas de la Iglesia de San Juan Bautista de Chiva, la Iglesia de San Andrés de l’Alcúdia, así como las pinturas del camarín del Monasterio de Santa María de El Puig. Ya en la ciudad de València cabe destacar la Iglesia del Temple, el Oratorio de San Felipe Neri, la Capilla de la Comunión de la Real Parroquia de los Santos Juanes o la Capilla de San Vicente Ferrer del Convento de Santo Domingo, enter otros ejemplos.

Además de su actividad profesional como pintor, José Vergara desempeñó un papel decisivo en el desarrollo y en la consolidación de la enseñanza artística en València, donde fue uno de los impulsores de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, institución de la que fue el primer director, y desde donde ejerció una notable influencia en la formación de nuevas generaciones de artistas. Vergara falleció en 1799, a la edad de 72 años, dejando a sus espaldas una ingente y valiosa producción artística repartida por un buen número de museos, templos religiosos y de colecciones privadas de toda España.

Una visión completa y actualizada de la obra de Vergara

La muestra, “un hito -en palabras del edil José Luis Moreno- que marca un antes y un después y con el que damos un salto cualitativo muy importante en nuestra oferta expositiva”, ofrece una visión completa y actualizada de la obra de José Vergara, contextualizando su producción en el marco artístico, social e intelectual de su tiempo. Asimismo, la exposición explora la evolución estilística del artista: desde el dinamismo tardobarroco hasta la serenidad neoclásica, con especial atención en el uso del color, en la composición y en su contrastada capacidad para narrar escenas sagradas con emotividad y con rigor técnico.

La articulación de la muestra se produce a través de cuatro de los ocho grandes lienzos de la antigua Capilla de Santa Rosa de Lima, realizados por José Vergara, bajo el mecenazgo del Arzobispo Mayoral, como parte de la decoración de la Real Casa de Enseñanza, institución educativa fundada en el siglo XVIII y actual sede del Ayuntamiento de València. Un encargo que refleja la estrecha relación entre arte, educación y patrocinio eclesiástico en el contexto valenciano del Setecientos. En la actualidad, los citados lienzos se conservan en el Museo de la Ciudad y forman parte destacada de las colecciones artísticas municipales.

Mientras que en la primera sala de la exposición se muestran los autorretratos de Vergara, en los que el pintor se presenta al público orgulloso y realiza una introspección de sí mismo, en la segunda se ubican dos piezas fundamentales: el ostensorio de San Andrés, obra de extraordinaria delicadeza en la que pintura y artes suntuarias se integran en una síntesis singular, reveladora de la versatilidad y del refinamiento técnico de Vergara; y Sagrada Familia con ángeles músicos (colección particular de Zaragoza), un ejemplo extraordinario de su producción artística, tanto por la pintura como por su exuberante marco.

Por su parte, la tercera sala está dedicada a la temática religiosa, en la que destacan El Buen Pastor (Casa Museo Benlliure) y el Salvador Eucarístico (Museo de la Ciudad). Junto a ellas, se exhiben diversas obras en tabla de gran calidad, procedentes de colecciones particulares y, en su mayoría, inéditas. La cuarta sala aborda los bocetos en la producción de Vergara, uno de los pintores con más obra de este tipo, y con los que da a conocer, como pocos artistas, la secuencia del proceso de trabajo artístico, y permite establecer comparaciones entre el abocetamiento técnico y sus obras finales, mucho más perfiladas y acabadas.

La quinta sala expone varios lienzos de gran tamaño, como el lienzo bocaporte de la Virgen de la Correa, tablas de carácter amable, así como diversas alegorías y escenas mitológicas, poco habituales dentro de la producción de Vergara, predominantemente religiosa, pero que, en cualquier caso, denotan un indudable interés por la mitología y la tradición clásica. Mención aparte merece el magnífico dibujo de la Cabeza de anciano, propiedad del Museo de Bellas Artes de València y que, por primera vez, se exhibe junto a la cabeza en bronce del Museo Arqueológico Nacional, lo que favorece un sugerente diálogo entre ambos testimonios.

Por último, la sexta sala está consagrada a la faceta de Vergara como dibujante para estampas, actividad igualmente poco conocida, pero a la que, sin embargo, concedió un papel esencial en su práctica artística, como demuestra el abundante conjunto conservado en el Museo de Bellas Artes de València. En este ámbito, sobresale, por su especial significación, el dibujo Adoración de los Reyes Magos, presentado ahora por primera vez tras haber permanecido largo tiempo desaparecido, y una vez recuperado por la Policía Nacional en el año 2021, circunstancia que añade a su valor artístico un notable interés histórico.

Como parte esencial del proyecto expositivo, se desarrollará un ciclo de conferencias, centrado tanto en la figura de José Vergara como en el contexto histórico, artístico y cultural del siglo XVIII. Las ponencias correrán a cargo del propio comisario de la muestra, David Gimilio; el coleccionista e historiador del arte Joan Gavara; la ex conservadora de Dibujos y Estampas del Museo de Bellas Artes de València, Adela Espinós; y de los profesores Vicente Guerola y María Castell, titulares en el Departamento de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la UPV. La exposición se completará con la edición de un catálogo científico.

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