El Corpus Christi de València aspira a ser reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
València ha puesto este domingo el broche de oro a la celebración del Corpus Christi con la tradicional Procesión General, acto central de una festividad que este año conmemora su 700 aniversario. Miles de valencianos y visitantes han participado en una jornada marcada por la devoción, la tradición y el orgullo de una de las celebraciones más emblemáticas de la ciudad.
La alcaldesa de València, María José Catalá, ha destacado la relevancia de esta efeméride y ha subrayado que el objetivo es que el Corpus valenciano alcance el reconocimiento de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
Los actos han comenzado por la mañana con la celebración de la Misa Pontifical en la Catedral de València, a la que han asistido la alcaldesa y representantes de la Corporación Municipal. Posteriormente se ha celebrado la tradicional Cavalcada del Convit, preludio de la Procesión General que, ya por la tarde, ha recorrido las calles del centro histórico siguiendo su itinerario tradicional.
La procesión ha contado con la participación de la Custodia procesional más grande del mundo, que ha salido por la Puerta de los Apóstoles de la Catedral y ha recorrido las calles engalanadas para la ocasión. Como novedad en esta edición, siete coros distribuidos en diferentes puntos estratégicos del recorrido han acompañado musicalmente el paso de la Custodia, aportando una dimensión artística y emocional a la celebración.
Durante la procesión, María José Catalá, acompañada por la concejala de Fiestas y Tradiciones, Mónica Gil, ha reafirmado el compromiso institucional con una festividad que forma parte de la identidad valenciana.
“El alcalde o alcaldesa de València tiene la responsabilidad, el deber y también el privilegio de proteger, participar, engrandecer y asistir a esta celebración que forma parte de nuestra historia colectiva y de nuestra manera de entender València”, ha señalado la alcaldesa en el marco de los actos conmemorativos del 700 aniversario de la Festa Grossa.
Flores para el 700 aniversario
La ciudad ha lucido una decoración extraordinaria para conmemorar esta efeméride. El tradicional tapiz floral de la Basílica de la Mare de Déu, elaborado por la empresa Decourba, ha recreado algunos de los símbolos más representativos del Corpus valenciano.
La composición muestra monumentos emblemáticos como las Torres de Serranos y el Micalet, junto a elementos propios de la festividad como el cáliz, la forma sagrada, la Moma y un Cirialot. El conjunto está presidido por el escudo de la ciudad y una inscripción conmemorativa de los 700 años de la celebración.
Además, cerca de 50 decoraciones florales han adornado las calles del recorrido procesional, transformando el corazón histórico de València. A ello se han sumado siete grandes monumentos florales instalados en puntos emblemáticos como la plaza de Manises, la plaza del Tossal, el entorno de la Lonja, la avenida María Cristina, la iglesia de San Martín, la calle del Mar y el Palacio Arzobispal.
📸 Carlos Mancebo



























