Comunicado de la Hoguera Alfonso El Sabio:
Nos tenemos que remontar a julio del año pasado, 2025, cuando tuvimos conocimiento de que un nuevo decreto del Ayuntamiento de Alicante afectaba a esta hoguera en cuanto a los elementos a plantar en su distrito. Esto incidía de manera clara y directa en su financiación.
Inmediatamente nos pusimos a trabajar en el nuevo proyecto que se nos presentaba e iniciamos conversaciones tanto con la Federación de Hogueras como con la Concejalía de Fiestas. Si bien es cierto que siempre nos han recibido, antes o después, a día de hoy dudamos de la utilidad real de dichas reuniones.
La primera decisión que tomamos —y que constituye el eje principal de todas nuestras reclamaciones— fue solicitar la restitución y el reconocimiento de nuestro distrito, ocupado de manera ilegal desde hace años con el beneplácito de anteriores Federaciones y Concejalías de Fiestas. Esta situación ha sido reclamada durante años y, además, existe un documento que, sin dejar lugar a dudas, establece que debe haber consentimiento expreso del titular del distrito, la Hoguera Alfonso el Sabio, para poder utilizarlo.
El segundo paso, consecuencia directa de esta petición, fue solicitar el ascenso a categoría Especial para poder cumplir con el BIC, tal y como establecía el objetivo del decreto municipal.
Este reconocimiento del distrito, aunque ha sido admitido en varias ocasiones de forma verbal e incluso en medios de comunicación, nunca ha sido comunicado oficialmente a esta hoguera por parte de la Federación, pese a haberlo solicitado reiteradamente tanto de forma verbal como por escrito.
Tras este planteamiento y después de innumerables reuniones con todos los agentes implicados, llegamos a finales de marzo, momento en el que, por parte de la Concejalía de Fiestas —y con la presencia del presidente de la Federación—, se nos comunica una negativa tanto a plantar en categoría Especial como a utilizar nuestro distrito, alegando una prórroga de un año más para la barraca y la otra hoguera. Recordamos que el permiso concedido en su día ya era, cuando menos, cuestionable, pues se basaba en la cesión de un distrito perteneciente a otra hoguera sin su consentimiento.
La situación ha llegado hasta este punto debido, en gran medida, a las reiteradas declaraciones del presidente de la Federación, tanto en público como en privado, afirmando que “todo estaba arreglado y no había ningún problema”, tanto respecto al ascenso a categoría Especial como al uso de nuestro distrito. Sin embargo, pocos días después se desmentía a sí mismo, devolviéndonos al punto de partida. A pesar de ello, siempre hemos mantenido una actitud cordial y hemos actuado conforme a las indicaciones de la Federación y de la Concejalía de Fiestas, lo que nos lleva ahora a preguntarnos si dicha actitud solo pretendía dilatar el tiempo y situarnos en una posición de desventaja.
Ante nuestras solicitudes de una motivación jurídica o administrativa que justifique la prevalencia de la prórroga frente al derecho legítimo de restitución del distrito, no hemos recibido respuesta ni por parte de la Concejalía ni de la Federación.
Todo ello nos lleva a pensar que, pese a habérsenos pedido paciencia en numerosas ocasiones y habérsenos asegurado que todo estaba solucionado, existe una posición claramente interesada y, presumiblemente, partidista en todo este proceso.
Nos resulta llamativo que la otra hoguera que ocupa nuestro distrito nunca haya sido convocada por la Federación como parte afectada. Nos sorprende también que la barraca instalada en nuestro distrito desconociera que se estaba reclamando el espacio que ocupa. Asimismo, nos parece significativo que, en la última reunión con la Concejalía de Fiestas y la Federación —convocada con más de veinte días de antelación—, no se abordara adecuadamente el tema principal, la plantà en categoría Especial, introduciéndose en cambio la prórroga como una cuestión innegociable.
Nos sorprende profundamente que, en todo este proceso, seamos nosotros los únicos perjudicados por la limitación de nuestro distrito: se nos prohíbe plantar donde siempre lo hemos hecho, se nos impide gestionar el resto del distrito que reclamamos y se nos deja solos, tanto por parte de la Federación como de la Concejalía de Fiestas, en una situación crítica tanto a nivel moral como económico.
No deja de resultar significativo que, en el mismo año en que un decreto prohíbe los mesones y una licitación municipal queda desierta, se produzca la cesión a la Federación de un recinto en pleno centro donde se permite servir alimentos sin competencia y con condiciones modificadas.
Nos preguntamos por qué, durante todos estos meses, no se nos ha comunicado esta situación con claridad y, en su lugar, se nos ha ido dando largas hasta llegar a una resolución negativa. También nos preguntamos por qué figuramos en la lista definitiva de categoría Especial publicada por la Federación, y por qué todas las comunicaciones se han realizado verbalmente, sin respaldo escrito ni por parte de la Federación ni de la Concejalía de Fiestas.
En conclusión, todo ello nos lleva a considerar que estamos ante un trato injusto y desigual respecto a otras hogueras y barracas, así como ante una actuación presuntamente partidista por parte de la Federación, consentida por la Concejalía. Se está dejando a una hoguera ejemplar, en el camino hacia su centenario, completamente sola y gravemente perjudicada.
Deseamos que ninguna otra hoguera o barraca tenga que atravesar una situación similar, ya que, en todos los años de historia de las Hogueras, nunca habíamos vivido algo ni remotamente parecido.
La indefensión es tal que incluso nos hace cuestionarnos qué ocurrirá en el próximo ejercicio, ante el anuncio de cambios normativos: si seguirán beneficiando a los mismos o si se continuará legislando en favor de unos pocos.
Consideramos, en definitiva, que estamos ante el peor momento en el trato hacia nuestra hoguera por parte de ambas instituciones, que desde el inicio parecen no haber buscado la mediación, sino el beneficio de unos en perjuicio de otros, llegando incluso a priorizar el derecho de una barraca ajena a su distrito frente al de una hoguera ejemplar y reconocida.
