El obispo de la diócesis Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla participó en el acto, que partió ayer desde la iglesia del Buen Pastor
La Semana Santa de Benidorm se trasladó la tarde de ayer domingo a la iglesia del Buen Pastor en donde, pasadas las 20.00 horas, partía la procesión de la Real Cofradía de Nuestra Señora de la Esperanza y la Paz y Nuestro Padre Jesús de la Salud y Humildad, en la que participó el obispo de la diócesis Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla.
La procesión contó con la presencia del alcalde, Toni Pérez, la concejal de Fiestas, Mariló Cebreros, distintos miembros de la corporación y los diputados autonómicos José Ramón González de Zárate y Manuel Pérez Fenoll que acompañaron durante todo el trayecto a los cofrades y al hermano mayor, José Manuel Olvera, presidente de la Junta Mayor de Cofradías y hermandades de Benidorm, y al resto de presidentes de hermandades locales.
Como manda la tradición, las imágenes, saludadas por los fieles con el canto de saetas y acompañadas por la Societat Musical La Nova y la Agrupación Musical Virgen del Sufragio, protagonizaron su particular encuentro a su regreso al tempo y ante la comisaría de la Policía Nacional, el Cristo y su madre recibieron los honores del cuerpo que, cabe recordar, es cofrade honorífico de Nuestra Señora de la Esperanza, lo que le da un especial protagonismo en esta manifestación de fervor religioso.
La procesión partió desde la iglesia por la calle Puig Campana y discurrió por Roldán, Almendros, Limones, Maravall, Apolo XI, Jazmín, Plaza de España y de nuevo Puig Campana para regresar al templo.
