Temperatura tórrida la que registró durante toda la jornada de ayer El Campello, incluso cuando el sol caía, hora a la que se dio inicio a la ofrenda floral a la Virgen del Carmen con una alta participación. Autoridades, asociaciones cívicas, integrantes de la Cofradía de Pescadores, peñas y particulares desafiaron al calor y, la mayoría ataviados con el traje típico de la fiesta marinera, participaron a cientos en uno de los actos principales de las fiestas patronales.
Los integrantes de la Colla Larraix de xirimitas y tabals por delante, y la banda de música L’Avanç cerrando el desfile. Entre medias, mucha gente bien provista de ramos de flores o construcciones florales que llamaban la atención.
La delegación institucional la encabezó el alcalde Juanjo Berenguer, junto con la concejala de Fiestas y Tradiciones, Marisa Navarro, acompañados por el equipo de gobierno del PP al completo y ediles de PSPV-PSOE, Vox, Compromís y Per El Campello.
Así era la larga comitiva que ayer participó en la tradicional ofrenda floral a la Virgen del Carmen de El Campello, que hoy vive su día grande de las fiestas patronales, muy vinculadas al mar y sus gentes.
La ofrenda floral discurrió desde la ermita hasta la Cofradía, donde anoche fue trasladada la imagen de la Virgen, a la espera de embarcar este mismo mediodía para la procesión marinera, que arrancará a las 20:30 horas, a la que seguirá la terrestre para que la talla se devuelva al templo que la custodia.
El Campello respondió ayer a la llamada para participar en la ofrenda floral. Fue un acto repleto de fervor y emociones que superó todas las previsiones ante las adversas condiciones climatológicas.
Hombres, mujeres, niños y mayores… Mucha gente en la ofrenda, que partió desde la ermita y recorrió la avenida del Carrer la Mar, el paseo marítimo, las calles Pizarro y Alcalde hasta llegar al puerto, donde se entregaban los ramos para completar el tablero dispuesto en la carpa que acoge la Virgen estos días, y donde la Coral Alborada de la Asociación de Mayores entonó, cómo no, la Salve Marinera.












