El pianista valencia Josu De Solaun brinda dos estrenos y tres bises en el Festival Iturbi

El músico, único español que ha ganado el Premio Iturbi de Valencia y el George Enescu de Bucarest, entre otros galardones como dos Premios ICMA, ofreció un exigente programa en un concierto muy celebrado por el público que asistió al Palau de la Música de Valencia.

Josu De Solaun ofreció un recital en el Festival de Piano Iturbi, organizado por la Diputación de Valencia, con obras que transitaron entre el homenaje a José Iturbi y un viaje musical autobiográfico, en base a los paralelismos vitales y artísticos que existen entre los dos pianistas: los dos son valencianos, tienen raíces vascas y ambos han vivido en EE UU. El pianista, único español que ha ganado el Premio Iturbi, Concurso Internacional de Piano de Valencia y el George Enescu de Bucarest, entre otros importantes galardones como dos Premios Interna­cionales de Música Clásica (ICMA en sus siglas en inglés) y el Concurso de Piano de la Unión Europea; abordó un exigente programa con dos estrenos y tres bises en un concierto muy celebrado por el público que asistió al Palau de la Música de Valencia el jueves 18.

El músico interpretó en la primera parte del concierto Carillon-Nocturne de George Enescu; Joc Dobrogean, Danza Dobrogeana de Paul Constantinescu; Nostalgia de Jesús Guridi; The Masque de Leonard Bernstein; Homenaje a José Iturbi (segundo movimiento) de Salvador Chuliá; Four Piano Blues de Aaron Copland; y Fantasía Flamenca de Pascual Gimeno. En la segunda, el artista afrontó el estreno absoluto de Tres escenas sobre melodías de mi padre de Vicente Chuliá; y 21 Tientos para piano solo del propio pianista, que estrenó en España.

En relación con su obra, De Solaun apunta que “tiento evoca el tacto, la intuición, el acto de tantear el camino. Habla al cuerpo, a las manos, al misterio del sonido invocado a través del contacto. Lleva consigo los fantasmas de organistas y vihuelistas españoles del siglo XVI que improvisaban en catedrales y palacios, trazando geometrías sagradas con sus dedos”.

El repertorio incluyó obras de compositores valencianos (Gimeno y Chuliá, padre e hijo), neoyorquinos (Bernstein y Copland), rumanos (Enescu y Constantinescu) y vasco (Guridi); para finalizar con la partitura de De Solaun, una síntesis de esas influencias geográficas y afectivas adscritas a tres países y que conforman “múltiples pieles” de su identidad poética. De Solaun, ante la ovación y los bravos del público, interpretó tres piezas Alt wien de Leopold Godowsky, el Preludio número 1 de 24 Preludios de Marié Lavandera, y Ondine de Claude Debussy.

El polifacético pianista, compositor, director de orquesta e improvisador, pone en valor el patrimonio musical español en sus actuaciones y abarca en su amplia discografía desde las obras completas de Enescu y las sonatas de Joseph Haydn hasta sus recientes lanzamientos de Serguéi Prokófiev, Serguéi Rajmáninov y Leonard Bernstein. Su intensa agenda, tras el Festival de Piano Iturbi que se celebra del 16 al 30 de junio, incluye una ambiciosa grabación de las mazurcas de Frédéric Chopin y numerosos conciertos en España, Italia y Rumanía para el segundo semestre de 2026.

Deja una respuesta