La Asociación Memorial Juan Pablo II culmina un proyecto nacido del agradecimiento de los valencianos al Pontífice con la donación de su estatua a la Catedral.
La estatua de San Juan Pablo II, que se encontraba provisionalmente desde su creación en la entrada del Palacio Arzobispal, se instalará definitivamente en la calle del Micalet, en la zona del antiguo jardín de la Catedral y que ha sido también remodelada.
Este sábado, 7 de noviembre, a las 10.30 horas, se llevará a cabo su inauguración y bendición por el arzobispo de Valencia, Mons. Enrique Benavent. Precisamente, esta inauguración coincide con el 44º aniversario de la visita del papa polaco a Valencia, que tuvo lugar el 8 de noviembre de 1982.
En este acto también participará el escultor sevillano Juan Manuel Miñarro, catedrático de Escultura de la Escuela de Bellas Artes de Sevilla, autor de la obra. Además se interpretará el himno a San Juan Pablo II.
La estatua del Pontífice es una obra promovida por la Asociación Memorial Juan Pablo II y realizada gracias a una suscripción popular en la que participaron numerosos fieles y ciudadanos valencianos. Tal y como señalan desde la entidad con su donación a la Catedral culmina un proyecto iniciado hace años con un propósito muy sencillo: “mantener viva en Valencia la memoria de San Juan Pablo II y expresar el agradecimiento por su vida, su pontificado y su especial vinculación con la Iglesia valenciana”. Además, añaden, detrás de muchos de los donativos había una historia personal: “recuerdos de encuentros con San Juan Pablo II, experiencias de fe, agradecimientos y testimonios de personas que habían encontrado en sus palabras un motivo de esperanza”.
El origen de esta iniciativa, como explican desde la entidad, se encuentra en el recuerdo de la visita apostólica que Juan Pablo II realizó a Valencia en noviembre de 1982. «Su paso por Valencia, Moncada y Alzira, sus encuentros con sacerdotes, seminaristas, ancianos, enfermos y numerosos fieles dejaron una profunda huella que ha permanecido viva durante décadas. De aquel recuerdo nació la idea de erigir en Valencia una imagen del Pontífice que permitiera transmitir su memoria también a las futuras generaciones”, explican.
Escultura de bronce
La monumental obra en bronce, de aproximadamente 2,45 metros de altura y más de 600 kilos de peso, representa a San Juan Pablo II sonriente, con una mirada firme y cercana y con la mano derecha levantada en actitud de saludo. El autor, por tanto, quiso recuperar la imagen del Pontífice que quedó grabada en la memoria de tantos españoles. La escultura reproduce incluso la casulla que Juan Pablo II vistió durante su visita apostólica a Valencia en noviembre de 1982.
La Asociación Memorial Juan Pablo II dona la estatua a la Catedral de Valencia, culminando así el objetivo para el que fue concebida, que la imagen permanezca vinculada a la Iglesia valenciana y pueda ser contemplada por valencianos, peregrinos y visitantes”, destacan.
La elección del lugar posee, además, una especial dimensión simbólica por la profunda devoción mariana de San Juan Pablo II y por su vinculación con la Virgen de los Desamparados, a quien dedicó estas palabras: “La Virgen María, que Valencia venera con el dulce título de Madre de los Desamparados, se incline con amor sobre vosotros y os haga fieles discípulos del Señor”.
Fotografías e información: Delegación Medios Arzobispado





