Los sentidos y los sentimientos se adueñan en la gala de presentación de capitanías de Moros y Cristianos del Campello

Anoche, de nuevo se volvió a llenar el recinto del Parque Central de El Campello, con miles de personas ocupando todas las sillas, sentadas sobre muros y dispuestas en el césped o cualquier espacio desde el que se pudiera ver el escenario y el desarrollo de un acto que prometía ser un acto plagado de sentimientos y anunciado como una alegoría a los cinco sentidos, a los que se sumó un sexto que inequívocamente captaron los espectadores: el orgullo de ser festero.

Los estandartes de las 17 compartas (8 por el bando Cristiano y 9 por el moro) desfilaron por el pasillo central para después servir de decoración del espacio, cargos salientes y entrantes lucieron sus mejores galas (unos para despedirse y otros para arrancar un nuevo ciclo festero), autoridades encabezadas por el alcalde Juanjo Berenguer e invitados expectantes, público entregado, y música festera que inundó el Parque por partida doble, con participación de la banda L’Harmonía de Alicante y la Colla Larraix de El Campello), cuerpos de baile, presentadores  con el guion bien aprendido, representantes de sectores cívicos, efectivos de la Policía Local y protección Civil velando por la seguridad de todos, representante de la UNDEF (el vicepresidente Rafael Sanjerónimo), y un fiel a  la cita: el alcalde de Tibi, José  Luis Candela.

No faltó una larga senyera, portada por niños y niñas, y el pendón de la enseña valenciana desfilando por el pasillo central al ritmo de la muixaranga, con el público puesto en pie.

El acto no defraudó. Organizada por la Junta Festera de Moros y Cristianos que preside Alejandro Sánchez y la concejalía de Fiestas y Tradiciones del Ayuntamiento que dirige Marisa Navarro, la gala de presentación de capitanías es, de facto, el pistoletazo de salida de las fiestas patronales que se celebrarán en octubre.

Como cada año, son las comparsas que se hacen cargo de las capitanías durante el ejercicio festero las que idean, diseñan, ensayan y representan la gala, que siempre gira alrededor de una tradición local o algún elemento material o inmaterial que identifique al pueblo.

Descobreix el sisé sentit” era el título del espectáculo, lo que se consiguió de forma indiscutible. El olfato se materializó en conos de incienso distribuidos por todo el parque; el oído por el más de centenar de músicos ofreciendo marchas moras y cristianas; la vista por la sucesión de documentales y vídeos en la pantalla gigante, con guiño incluido a la IA cuando se proyectó una recreación de la invasión berberisca; el gusto con la distribución de ciento de copitas de mistela y rollets; y el tacto cuando los organizadores iban pasando por las filas de asiento pidiendo a la gente que tocara las telas con las que se confeccionan los trajes de fiesta.

Con respecto al sexto sentido anunciado, se trataba del sentimiento de la fiesta, el orgullo de ser festero “en un pueblo que no olvida”, y el contagio de ese espíritu fraternal “en todos nuestros corazones”.

Se tocaba así la fibra sentimental del público, y se consiguió con creces. La presentación de capitanías se convirtió de principio a fin en un homenaje a la fiesta y lo que representa.

EL DESARROLLO Y LOS MENSAJES

La tarde festera arrancó alrededor de las 20:15 horas, cuando desde la sede de la Junta Festera arrancó un pasacalles al son de la música de la Colla Larraix que finalizó en el Parque Central. La comitiva la integraban los cargos salientes, directiva de la Junta Festera y autoridades locales.

Estaban pues, como cargos salientes, por el bando Cristiano (desempeñado por la comparsa Cavallers de Conquesta), el Capitán Alfonso Climent López, la capitana Marisa Rodríguez López, el ambaixador Abel Varó Ivorra y la «banderera» María Sebastiá Ferri., y por el bando Moro (de la comparsa Non bebec), los capitanes Jordi Guasch Mármol y Rocío Guasch Mármol, el Ambaixador José Manuel Gomis Ramón, y la Banderera Laura Juan Lledó.

Y estaban el presidente de la Junta, Alejandro Sánchez, con su directiva en pleno, y una representación del Ayuntamiento integrada por el alcalde, Juanjo Berenguer; la concejal de Fiestas y Tradiciones, Marisa Navarro, la primera teniente de alcalde Lourdes Llopis, y los concejales Cristian Palomares, Dorian Gomis, Rafa Galvañ, Marcos Martínez, Yeray Hernández, Raquel Marín, María Jesús Bernabeu, Marcelo Milaneso, Laia García, Cristina Boix, Paco Toni Palomartes, Pedro Mario Pardo y Vicent Vaello. La edil Maricarmen Alemañ participó en el evento como integrante de una de las comparsas organizadoras.

Y, con el cambio de manos de atributos (bandera, pergamino con el texto de las embajadas, cetro de capitanas y espadas de capitanes), se procedió al relevo de cargos, que este año desempeñan por el bando Cristtiano (comparsa Els Maseros, que cumnple 50 años de existencia), los Capitanes Roberto Torrejón Ucedo y Ruth Déborah González Solves, el Ambaixador, Marco Antonio Lledó Planelles, y la Banderera Virginia Torrejón Chacopino; y por el bando Cristiano (comparsa Ain Karim), los Capitanes Juanfran Gomis i Planelles e Immeta Peremarch i Esteve, el Ambaixador Daniel Yepes Varo, y la Banderera Paula Fúnez Parodi.

EMOTIVOS DISCURSOS

El acto arrancó con los tradicionales discursos del presidente de la Junta Festera, Alejandro Sánchez, y del alcalde, Juanjo Berenguer, quienes no olvidaron a los festeros fallecidos a lo largo del año, detalle que arrancó los aplausos del público a modo de sentido y multitudinario homenaje. “Porque las fiestas no son solo historia, tradición y espectáculo, sino sobre todo personas”.

Al alcalde, Juanjo Berenguer, resaltó en su discurso la importancia de los cargos festeros. “Ser Capitán, Capitana, Ambaixador o Bandedera, ser cargo, implica asumir una seria responsabilidad”, dijo. “Porque representan a una fiesta, a una historia, a una tradición y, sobre todo, a muchas personas que durante todo un año trabajan, preparan y sueñan para que nuestros Moros y Cristianos sean cada vez más grandes”.

No se olvidó el primer edil de agradecer el trabajo que durante todo el año realiza la gran familia festera de El Campello para que las fiestas sean una feliz realidad en octubre. “Gracias a quienes desfilan con nosotros y a quienes trabajan detrás, muchas veces sin que nadie los vea: a las familias, a las comparsas, a las juntas directivas, a músicos, pirotécnicos, maquilladores, sastres, artesanos, y a todas esas personas que hacen posible que, cuando llega octubre, El Campello vuelva a convertirse en un pueblo orgulloso de sus fiestas… Porque los Moros y Cristianos son unas fiestas que no se improvisan… Porque se construyen durante todo el año”.

Por su parte, mantuvo una línea argumental similar. “Las fiestas”, dijo, “no se mantienen solas. Las tradiciones no sobreviven por inercia. El futuro no llega porque sí. El futuro se construye, y se construye con trabajo, con consenso, con valentía y con personas dispuestas a dedicar tiempo, esfuerzo y muchas horas para que los Moros y Cristianos de El Campello continúen siendo aquello que siempre han sido: el alma colectiva de un pueblo”.

Especialmente emotivo resultó el discurso de Alejandro Sánchez cuando remarcó que “esta noche no es solo una presentación. Es un punto de partida. Es el momento en el que comenzamos a mirar hacia octubre. Es el momento en el que los sueños comienzan a convertirse en realidad. Y es también el momento de recordar que, por encima de cualquier diferencia, hay algo que nos une a todos. El orgullo de ser festeros. El orgullo de ser de El Campello, y el orgullo de formar parte de una historia que comenzó mucho antes que nosotros y que continuará mucho después. Cuidémosla. Protejámosla y, sobre todo, continuemos construyéndola juntos”.

Deja una respuesta