La última sesión de ‘Vesprades de balls’ reúne a los mayores en un espacio más accesible, verde y con nuevas zonas de sombra.
Onda ha despedido el verano al ritmo de la música y el baile con la última sesión de ‘Vesprades de Balls’, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento para fomentar el envejecimiento activo y ofrecer a las personas mayores nuevas oportunidades de ocio, convivencia y vida social durante los meses estivales.
La reciente renovada Plaza de España ha sido el escenario elegido para poner el broche final a esta programación, con la actuación musical de Sandu y una tarde en la que los mayores han vuelto a convertirse en protagonistas, compartiendo bailes y buenos momentos en uno de los principales espacios de encuentro del municipio.
La actuación ha tenido lugar junto a la nueva fuente principal, coronada por una réplica de La Panderola que recupera para este céntrico enclave uno de los símbolos más reconocibles y queridos de la memoria colectiva de los ondenses. La remodelación integral desarrollada en la plaza ha permitido nivelar todo el espacio, eliminando desniveles y facilitando los desplazamientos y la accesibilidad, especialmente para las personas mayores y aquellas con movilidad reducida. Asimismo, se han incrementado las zonas verdes y de sombra con el objetivo de mejorar el confort térmico y convertir la Plaza de España en un nuevo refugio climático en pleno centro urbano.
En este sentido, la concejala de Envejecimiento Activo de Onda, Maribel Raigada, ha señalado: “Queremos que nuestros mayores tengan cada vez más oportunidades para encontrarse, disfrutar y seguir formando parte activa de la vida de Onda”.
Un verano de música y convivencia
La cita de la Plaza de España ha cerrado una programación que durante los meses de julio y agosto ha llevado la música y el baile a distintos puntos de Onda. Las dos primeras sesiones tuvieron lugar en El Pla y en el Raval de San José, respectivamente.
A través de estas jornadas, el Ayuntamiento ofrece una alternativa de ocio saludable al aire libre que, además de fomentar la actividad física a través del baile, contribuya a fortalecer las relaciones sociales y generar espacios en los que las personas mayores puedan encontrarse y compartir su tiempo libre.



