La nueva ordenación propuesta, tras estimar las alegaciones vecinales, elimina la torre de 15 plantas al norte del ámbito y redistribuye la edificabilidad en edificios de seis y siete plantas.
El Ayuntamiento abrirá una segunda exposición pública del Plan Especial de San Miguel de los Reyes, después de incorporar las principales alegaciones vecinales en el primer periodo de exposición. Según ha explicado el concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias, Juan Giner, el gobierno local ha concluido que las modificaciones introducidas en el Plan Especial de San Miguel de los Reyes tras el periodo de información pública no suponen efectos significativos sobre el medio ambiente. “Ello deja la vía libre para someter el Plan a un segundo periodo de exposición pública, dado que las alegaciones estimadas suponen cambios sustanciales respecto a la documentación que se expuso inicialmente al público”, ha explicado el edil.
Este pronunciamiento ambiental viene recogido en la Ley de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Paisaje (TRLOTUP) que obliga evaluar de nuevo el documento cuando un Plan incorpora cambios sustanciales tras la información pública. La apertura formal del nuevo trámite se tramitará en la próxima reunión de la Comisión de Urbanismo.
El concejal Juan Giner ha destacado que “seguimos avanzando en la tramitación de este Plan Especial de un entorno tan único como es el del Monasterio de San Miguel de los Reyes”, y ha añadido que se ha “escuchado a los vecinos, a las asociaciones y a los servicios técnicos, y el plan que ahora vuelve a exposición pública es un plan más equilibrado, con menos alturas, más zona verde y un gran acceso peatonal al Monasterio”.
Una nueva propuesta tras 22 alegaciones
Durante el primer periodo de información pública, que se mantuvo abierto entre el 28 de febrero y el 9 de mayo de 2025, el expediente recibió 22 alegaciones de particulares, asociaciones vecinales, entidades deportivas y grupos políticos, junto a 10 informes de servicios municipales, 9 informes de otras administraciones autonómicas y estatales, y 2 informes de compañías suministradoras.
El Servicio de Planeamiento concluyó el pasado 14 de mayo que la documentación es adecuada para continuar la tramitación y que las modificaciones incorporadas son sustanciales, por lo que se hace necesario un segundo periodo de información pública para el que resulta necesaria la valoración ambiental del acuerdo que prevé aprobar esta semana la Junta de Gobierno Local.
La nueva ordenación propuesta suprime el edificio de 15 plantas previsto en el extremo norte del ámbito, y la edificabilidad se redistribuye en edificios de seis y siete plantas, lo que reduce el impacto paisajístico y mejora la transición con la trama urbana existente. En esa misma franja norte, en la esquina con la carretera de Tavernes Blanques, se retiran los edificios residenciales previstos sobre la trama del PATRICOVA (Plan de Acción Territorial de carácter sectorial sobre prevención del Riesgo de Inundación en la Comunitat Valenciana), por peligrosidad de inundación, y se reemplazan por un aparcamiento.
La nueva documentación mantiene una reserva deportiva para un campo de fútbol 11 al norte de la Ronda Nord, colindante con ella y con el nuevo vial que se generará tras la peatonalización de la avenida Constitución a su paso frente al Monasterio.
En el entorno inmediato del Monasterio, el aparcamiento previsto inicialmente al sur se separa de la fachada y se reubica sobre la huella de la propia Ronda Nord, lo que libera un nuevo espacio verde junto al monumento para zona verde y evita afecciones visuales sobre el conjunto patrimonial.
El acceso al Monasterio se transforma además en un eje peatonal. La prolongación de la avenida de la Constitución, al llegar a la Ronda Nord, queda reservada al uso de viandantes, mientras el tráfico rodado se desvía por la calle Conde de Lumiares, alejándolo de la puerta principal.
Por su parte, la zona sur del ámbito, al otro lado de la ronda y en el entorno de la calle del Conde de Lumiares, la plaza del Músico Espí y la avenida de los Hermanos Machado, donde se concentran los edificios plurifamiliares, se reordena con más zonas verdes y un nuevo equipamiento dotacional sanitario; y se suma una nueva trama de zona verde junto a la Alquería de Albors que refuerza la protección de este Bien de Relevancia Local y mejora la transición hacia la huerta.
Finalmente, el Plan mantiene también íntegra la protección de la Alquería de Tota, situada junto a la entrada principal del Monasterio, aunque la excluye de la gestión urbanística, dado que se trata de una vivienda ya rehabilitada y ocupada por sus propietarios.



