El busto adquirido por el Ayuntamiento
Realizado en 1887 en mármol blanco por el escultor Eusebi Arnau, el busto representa al destacado empresario, financiero, político y exalcalde de València José Campo Pérez, a edad avanzada y con semblante serio y mirada concentrada.

El Ayuntamiento de València sigue impulsando su política de compras de obras de arte y enriqueciendo sus colecciones municipales, esta vez con la adquisición de un busto del que fuera alcalde de la ciudad entre los años 1843 y 1847, José Campo Pérez, más conocido por su título nobiliario de Marqués de Campo. La pieza ha sido adquirida por un importe de 3.044,50 euros (comisiones e impuestos incluidos) en la subasta celebrada el pasado 25 de marzo por la casa Segre, de Madrid, y se exhibirá en el Palau del Marqués de Campo, antigua residencia del potentado valenciano y actualmente sede del Museu de la Ciutat.

“El nuevo plan museológico del Museu de la Ciutat dedica precisamente su primera sala al propio edificio y al Marqués de Campo y la citada escultura se integra a la perfección en ella”, ha explicado el edil de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno. “Su incorporación al recorrido expositivo contribuirá a poner en valor el Palau del Marqués de Campo, uno de los ejemplos de arquitectura civil de mayor relevancia en València, durante su etapa como casa solariega, y servirá de eje conductor para narrar su historia y de nexo de unión con la colección de arte de entre siglos que albergará la planta noble”.

Descripción y características de la obra

El busto, obra del escultor Eusebi Arnau, representa al empresario, financiero, político y filántropo José Campo Pérez (1814-1889), a edad avanzada y con semblante serio y mirada concentrada. Realizado con gran naturalismo y precisión, éste destaca por su característica barba, muy poblada y rizada, que, a modo de prolongación de las patillas, se extiende más allá del óvalo de la cara y se divide en dos en su parte inferior dejando despejada la parte del mentón. Rasgos todos ellos igualmente apreciables en el monumento que tiene dedicado en la plaza de Cánovas del Castillo y que coadyuvan a la identificación de la pieza.

Por su parte, el traje, resuelto más esquemáticamente, muestra una chaqueta o gabán, cerrado con doble abotonadura y amplias solapas. En el ojal se exhibe una insignia circular, muy probablemente la Legión de Honor de Francia que el Marqués de Campo tanto gustó de exhibir en muchos de sus retratos. La escultura, firmada y fechada en 1887, está tallada en mármol blanco y cuenta con una altura de 63 centímetros. Ésta descansa, a su vez, sobre una peana de mármol verde de 104 x 32 x 32 cm. La obra se encuentra en un estado de conservación aceptable y requiere únicamente de una limpieza para su exhibición.

El Marqués de Campo y la ciudad de València

Una de las figuras más decisivas de la València de mediados del siglo XIX, el Marqués de Campo sería nombrado, con tan sólo 29 años, alcalde de la ciudad por el partido moderado y es el iniciador de gran parte de sus reformas urbanas. Durante sus años de gobierno promovería la llegada del ferrocarril, la instalación del alumbrado de gas, la conducción de las aguas potables o el adoquinado de las principales calles de València, con lo que sentó las bases para el progreso y el crecimiento económico de la ciudad. No en vano, Sanchis Guarner le calificaría como “capdavanter de l’emprenedora burgesia valenciana vuitcentista”.

Entre sus numerosos logros, se cuentan asimismo la reforma del Puerto de València, la reorganización de la administración del servicio de Policía Urbana, la fundación de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad o la creación de importantes instituciones benéficas como el Asilo del Marqués de Campo, destinado al cuidado y a la instrucción de niños huérfanos. Diputado en las Cortes Generales por la provincia de València durante siete legislaturas consecutivas, en 1875 el Rey Alfonso XII le concedió el título nobiliario de marqués por su contribución a la restauración monárquica y fue igualmente designado senador vitalicio.

En 1853, el Marqués de Campo adquiriría al duque de Villahermosa el palacio ubicado en la actual plaza de L’Arquebisbe, 3, impulsó su transformación de la mano de los arquitectos Manuel Ferrando y Jaime Beatty. A la muerte del marqués en 1889, el inmueble fue traspasado a los condes de Berbedel, quienes lo sometieron a una nueva reforma. Décadas después, abandonado ya el palacio, el Ayuntamiento compró en 1973 el edificio, ante su progresivo estado de deterioro, y procedió a su rehabilitación integral para su destino como nueva sede del Museu de la Ciutat. El centro abrió sus puertas al público en 1989.