El itinerario ha discurrido por el CamÍ la Plana, a la altura del IES La Plana, y ha continuado por la Plaza Teodoro Izquierdo, calle San Roque, calle San Félix, calle San Luís, Plaza María Agustina y Avenida Capuchinos, para finalizar de nuevo en el Camí la Plana.

Castellón ha celebrado hoy la fiesta en honor a Sant Antoni con la procesión, bendición de animales, reparto de rotllets y cintas conmemorativas entre todos los asistentes. Si ayer la alcaldesa de la ciudad, Begoña Carrasco, acompañaba a los vecinos del Grao en esta popular celebración, hoy ha vuelto a estar presente en las calles de Castellón, acompañada de las Reinas de las Fiestas, Clara Sanz y Ana Colón, además de por la concejala de Fiestas, Noelia Selma, y otros ediles de la corporación municipal.

El acto, organizado por la Junta de Fiestas y el Patronato Municipal de Fiestas ha contado como novedad este año con una modificación en el recorrido con el objetivo de mejorar el bienestar animal, evitando tramos de pavimento que podían resultar incómodos para algunos de los animales participantes.

Así pues, el itinerario ha discurrido por el CamÍ la Plana, a la altura del IES La Plana, y ha continuado por la Plaza Teodoro Izquierdo, calle San Roque, calle San Félix, calle San Luís, Plaza María Agustina y Avenida Capuchinos, para finalizar de nuevo en el Camí la Plana. Uno de los momentos más emotivos de la celebración ha tenido lugar frente a la Capilla de la Sangre, donde se ha realizado la tradicional bendición de los animales.

La alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, ha querido agradecer la participación de los castellonenses en la que es “una de las tradiciones más consolidadas de la ciudad, que marca el inicio del ciclo festero tras la Navidad”.

“Una demostración de lo viva que está la tradición, gracias a la participación ciudadana y al respeto por los animales”, ha insistido la alcaldesa.

Al finalizar el acto, los participantes han recibido la cinta conmemorativa de Sant Antoni, de las que se han repartido en torno a 1.500 unidades, y los tradicionales ‘rotllets’.