El despliegue contará con la participación de agentes de la Policía Local y de la Policía Nacional, que contarán con la colaboración de Protección Civil, además de efectivos de la Guardia Civil que se encargarán del control y seguridad durante los actos con arcabucería.
Elda contará con un amplio dispositivo de seguridad para las próximas fiestas de Moros y Cristianos que incluye más de 850 servicios policiales. Así se ha informado durante la reunión de la Junta Local de Seguridad de Elda y de Petrer celebrada este jueves en el Ayuntamiento de Petrer.
El subdelegado del Gobierno, Manuel Pineda, ha presidido la reunión junto al alcalde de Elda, Rubén Alfaro; la alcaldesa de Petrer, Irene Navarro, y los mandos de la Policía Local de ambos municipios, así como de la Comisaria de la Policía Nacional de Elda y de la Compañía de la Guardia Civil de Ibi.
La reunión ha sido un encuentro de coordinación técnica y política que ha permitido ratificar el importante despliegue de seguridad de cara a las próximas fiestas de Moros y Cristianos.
Con el firme objetivo de garantizar el orden público y la convivencia ciudadana, se ha anunciado la movilización de un contingente que supera los 850 servicios policiales, consolidando una estrategia de prevención que ya ha dado resultados positivos en los últimos ejercicios.
La seguridad de las fiestas recaerá sobre una estructura operativa integrada por las principales fuerzas de seguridad, con un refuerzo específico para absorber la afluencia masiva de visitantes:
La Policía Nacional, cuyos efectivos velarán por la seguridad ciudadana, realizará un total de 435 servicios policiales. Este año destaca especialmente el refuerzo de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), especializada en el control de masas y la respuesta rápida en eventos de gran magnitud.
Por parte de la Policía Local de Elda el dispositivo se completa con 420 servicios, en los que contará con la colaboración de Protección Civil, además de la vigilancia privada de los propios cuartelillos. Por su parte, la Guardia Civil se encargará de la seguridad y el control durante los actos con arcabucería. En el dispositivo sanitario también participarán los voluntarios de Cruz Roja.
Durante la sesión las autoridades han puesto en valor la tendencia decreciente de la criminalidad y los altercados durante la semana de fiestas. El propósito central de este año es dar continuidad a la estadística de los dos últimos ejercicios, en los que se ha registrado una reducción progresiva del número de incidencias.
«Buscamos que el clima de seguridad sea la nota dominante para que festeros y ciudadanos solo tengan que preocuparse por el disfrute. Este despliegue es la garantía de que Elda celebrará sus días grandes en un entorno de absoluta tranquilidad», se ha subrayado durante la Junta.
El operativo no solo se centrará en los actos oficiales y desfiles, sino que mantendrá una vigilancia activa en las zonas de mayor concentración, cuartelillos y puntos estratégicos de la ciudad. La presencia policial será tanto uniformada como de paisano, optimizando la capacidad de respuesta ante cualquier eventualidad.
Con esta planificación, Elda se prepara para vivir una de sus ediciones más seguras, reafirmando el compromiso de las instituciones por proteger el patrimonio cultural y humano que representan los Moros y Cristianos.



