Centrará sus reflexiones en el problema social de la vivienda. 

Este Viernes Santo, la parroquia de los Santos Juanes de Valencia realizará un vía crucis que, más allá de la tradición, pondrá el foco en una de las heridas sociales más urgentes: el acceso a la vivienda.

La iniciativa, impulsada desde Cáritas parroquial, introduce una novedad significativa: por primera vez, todo el recorrido estará unificado bajo un mismo hilo conductor. “Hemos querido dar unidad al vía crucis y nos parecía oportuno que fuera el tema de la vivienda, que seguramente a nivel social es el número uno en este momento”, explica el vicario de la parroquia, Aquilino Martínez.

El itinerario, previsto por los alrededores de la parroquia, contará con la participación de diversas entidades que trabajan con personas en situación de vulnerabilidad. Algunas, como Villa Teresita, llevan años implicándose en esta iniciativa; otras, como Amigos de la Calle, se incorporan este año asumiendo varias estaciones.

“Nos hemos puesto en contacto con asociaciones que trabajan con personas que están en la calle o que tienen problemas de vivienda, instituciones que acompañan a personas frágiles”, señala Martínez. El objetivo no es solo que participen, sino que cada una aporte su propia mirada por lo que “cada asociación elaborará la reflexión de su estación en función de la realidad que acompaña”.

Así, el vía crucis se convierte en un mosaico de experiencias donde la Pasión de Cristo dialoga con historias concretas de precariedad, fragilidad y búsqueda de dignidad. En ediciones anteriores, algunas estaciones han tenido incluso un carácter vivencial, con testimonios en primera persona. Algo que se espera repetir en esta ocasión. 

Junto a las entidades, también participarán personas acompañadas por Cáritas que asumirán la reflexión de algunas estaciones. “No es solo implicar a instituciones, es que intentamos que también participen quienes se benefician de nuestra ayuda”, subraya Martínez.

Entre las entidades implicadas se encuentran Cáritas parroquial, Cáritas Empleo —con sede en la propia parroquia—, Eploa, Villa Teresita, Amigos de la Calle y las religiosas del Hogar de la Madre, además de otros grupos vinculados al acompañamiento de personas en situación de vulnerabilidad. “Intentamos involucrar a distintas asociaciones, sean de Iglesia o no. Es una forma de tender puentes en Semana Santa con otras instituciones que hacen el bien”, añade.

De este modo, cada estación se convierte en una parada no solo del camino de Cristo hacia la cruz, sino también de las cruces contemporáneas que atraviesan tantas personas. Un vía crucis que, fiel a su raíz espiritual, busca también interpelar a la comunidad desde la realidad concreta,  la de quienes no tienen hogar o viven en condiciones de extrema precariedad.